Share |

La historia de cómo se gestó el nuevo estadio de La Serena

Largos meses debieron pasar para que se lograra el financiamiento para el reducto deportivo, el cual era muy anhelado por los serenenses. Aquí el relato de negociaciones y tratativas que culminaron con la puesta en marcha del proyecto

El pasado martes, el Presidente de la República, Sebastián Piñera, visitó La Serena para anunciar la construcción de un estadio totalmente nuevo para la ciudad. Antes de que ello ocurriera pasaron muchos meses de negociaciones y tratativas para que el proyecto tuviera la luz verde.
La idea de mejorar el estadio rondaba en las cabezas de las autoridades de la ciudad de La Serena desde hace bastante años y los anhelos se acrecentaron cuando se apreció cómo se comenzaba a levantar el imponente Francisco Sánchez Rumoroso, en Coquimbo.
La ex Presidenta de la República, Michelle Bachelet, durante un acto público desarrollado en febrero del 2010, se comprometió a la puesta en marcha de un proyecto de remodelación del recinto deportivo e incluso se atrevió a lanzar una cifra: cinco mil millones de pesos.
Sin embargo, el anuncio no fue muy bien visto por el actual gobierno porque la ex mandataria asumía un compromiso público que implicaba recursos de las arcas fiscales, cuando sólo le quedaba un mes en el poder. En rigor, al momento de sus palabras, el proyecto no estaba en el presupuesto nacional ni en el del Instituto Nacional del Deporte. Ni siquiera había un diseño, sólo las ganas.
Luego, el 27 de febrero del 2010 aconteció lo que nadie esperaba en el país: el terremoto y tsunami que asoló a la zona centro-sur del país. Con medio país por el suelo, y una vez que Sebastián Piñera asumió en propiedad el poder de la nación, se tomó la decisión de redestinar recursos para apoyar la reconstrucción y el proyecto volvió a ponerse en pausa.
En septiembre del 2010, Piñera visitó la región de Coquimbo, momento cuando fue consultado por el futuro del reducto deportivo. Su respuesta fue clara en esa oportunidad: las comunas o regiones que aspiren a construir nuevos reductos deportivos “deben ponerse” con recursos.
En febrero del 2011, el intendente regional Sergio Gahona se atrevió a incorporar el estadio de La Serena en el Plan Regional, considerando que el proyecto en marcha –la remodelación del recinto-necesitaba sólo de una inversión de 5 mil millones de pesos.
Sin embargo, la iniciativa vuelve a sufrir un duro revés cuando en octubre del año pasado, cuando se conoce el informe de los problemas estructurales que tiene el recinto, documento que fue elaborado por la misma empresa que elaboró un estudio acerca de la estructura de la Torre Titanium, en Santiago. ¿Qué decía el informe? Que ya no bastaba con una remodelación, sino que se requería de una reconstrucción, es decir, echar abajo al actual edificio existente para construir uno totalmente nuevo. Los costos de un proyecto de estas características superaban los 10 mil millones de pesos, dineros que no estaban en ninguna parte.
Desde Santiago, específicamente desde La Moneda, el mensaje fue claro: Si la región no aporta con recursos, a nivel central es imposible disponer de la totalidad de la inversión requerida. Nuevamente no había estadio.
Bajo ese escenario, el intendente Sergio Gahona comenzó a fines del año pasado y a comienzos de éste las negociaciones con los integrantes del Consejo Regional de tal forma de conseguir los recursos necesarios o un aporte relativamente significativo que sirviera de respaldo al financiamiento central. El panorama era extremadamente competitivo porque otras ciudades –como Rancagua, con el estadio El Teniente- buscaban adjudicarse los recursos del nivel central con el mismo objetivo, construir o reconstruir sus estadios.
En las negociaciones internas con los cores, un papel fundamental cumplieron los consejeros Miguel Bauzá y Pablo Muñoz. Mientras Bauzá fue el encargado de “controlar” a los coquimbanos, Muñoz buscó acuerdos con los militantes de la Concertación. Hay que consignar que el Core es integrado por 16 personas y dominado en su mayoría por la Concertación, es decir, la oposición.
Tras meses de conversaciones, Gahona creyó tener el respaldo suficiente y tomó la determinación de discutir el financiamiento durante una sesión del Core realizada el miércoles 25 de enero en la ciudad de Illapel. Sin embargo, la autoridad tomó algunas precauciones para evitar un tropiezo, el tema del estadio no estaba en tabla ni siquiera en puntos varios. A pesar de ello, la discusión –dejada para el final de la jornada- fue monitoreada antes, durante y después por el ministro vocero de Gobierno, Andrés Chadwick.
La propuesta del intendente era que el Core tomara el acuerdo político de respaldar un financiamiento de 4.500 millones de pesos, los necesarios para darle un impulso significativo a la obra, ya que esa suma se sumaban a otros 4.500 aportados por el IND.
Aunque el acuerdo general de los consejeros regionales fue apoyar la obra, se alzó la voz contraria del consejero PPD Miguel Angel Rebolledo, quien argumentó que los montos involucrados volvían a poner en tapete el tema de la falta de equidad entre las provincias.
Una vez que el voto político fue aprobado, el intendente propuso que la información se entregara en forma corporativa y que en su entrega se sumara la presencia del alcalde Raúl Saldívar.
Sin embargo, “el pacto de silencio” fue quebrantado por la consejera independiente Moira Navea, quien, a sólo minutos de concluida la reunión, desde su iPhone tuiteó “Consejo Regional aprueba Voto Político para Construcción del Estadio de La Serena”, lo que también apareció publicado en el portal digital de Diario El Día.
A la mañana siguiente, el jueves 26 de enero, el consejero Miguel Angel Rebolledo (PPD) y Lidia Zapata (DC) convocaron a los medios de prensa para dar a conocer la noticia.
La intención original del gobierno regional era que la información fuese dada a conocer por el propio Presidente de la República, Sebastián Piñera, en su visita a la región de Coquimbo, proyectada para el lunes 30 y martes 31 de enero. Sin embargo, ese deseo se vino abajo.
De igual forma, considerando la importancia del anuncio, el Presidente llegó y anunció en el mismo estadio La Portada, que se construiría un nuevo estadio. En rigor, el mandatario justificó su viaje a la zona para concretar el anuncio. Al final, todos sonrientes. El nuevo estadio ya está en marcha.

El intendente regional Sergio Gahona agradeció la disposición de los consejeros regionales con el estadio La Portada. “Aquí fueron dejadas de lado las intenciones políticas y se veló por un interés regional de contar con un recinto deportivo de calidad internacional”.
El alcalde de La Serena, Raúl Saldívar, manifestó su satisfacción por el compromiso cumplido por el Presidente de proporcionar los recursos financieros para la construcción de un estadio totalmente nuevo. “Nuestro objetivo siempre fue construir algo totalmente nuevo, y nuestra idea tuvo el suficiente respaldo técnico para ser puesta en marcha”, indicó.
Quien también valoró la puesta en marcha del proyecto fue el senador UDI Gonzalo Uriarte, quien sostuvo diversas reuniones en Santiago para que el gobierno a nivel central apoyara una reconstrucción y no una remodelación.


Comentarios

Me parece exegerado decir que se debió "controlar a los coquimbanos", ya que el pensar de la mayoría es que nos da lo mismo si tienen estadio nuevo o no, eso es problema de La Serena, nosotros felices con nuestro Coloso de calle Carmona.

De echo, personalmente agradezco que se sigan mejorando los estadios en Chile, para subirle el pelo a la actividad y atraer más público, ya que da pena ver partidos con 2 mil personas que ni se sienten....

¿El modelo que se presento es el definitivo? porque esta super feo y creo que no cumple con las expectativas de los vecinos.

Me parece más importante que se invierta ese dinero en problemas serios de infraestructura de la ciudad. La carretera panamerica corta la ciudad, donde empalma con la avenida Francisco de Aguirre. No lhay pasos bajo o sobre nivel que comuniquen el sector nuevo frente al Líder, donde se han construido centenares de casas y departamentos y se sigue construyendo aceleradamente. Mientras Coquimbo cuenta con un paso bajo nivel para la carretera y al menos tres pasos sobre nivel para vehiculos y peatones, Serena se ha quedado en el olvido.