16 Mayo 2012 - 8:00pm
- Constanza, ¿Qué es lo que aparece en el libro digital que te entregaron en el colegio?, que no alcanzo a ver bien en tu tablet.
- Es mi libro de historia papá, y estoy leyendo el origen de Internet, cómo surgió, sus mejores años, y luego lo que sucedió cuando se aceptaron algunas leyes que lo limitaron.
- Hija, deja tu tablet por un momento que yo te contaré lo que pasó, por cierto, el Gobierno de Pinochet aparece como Dictadura o Régimen Militar?
- Aún están en discusión, pero por fortuna el cambio que hagan se actualiza de inmediato en mi libro digital, no como en aquellos años que tenían que reimprimir todos los libros de nuevo, por una palabra.
- Así es hija mía. Bueno, como te iba diciendo, por el año 2011 se presentó una ley en Estados Unidos tendiente a frenar la piratería, se llamaba SOPA, por fortuna el 2012 esa ley se estancó, pero eso no impidió que el FBI actuara sobre un sitio de descarga de archivos, Megaupload recuerdo que se llamaba, ello sentó un precedente pues se vulneraron ciertos derechos que trajeron problemas colaterales, como una inseguridad jurídica, pues con SOPA o sin ella el FBI actuó y solamente bastó una violación al copyright. Ahora, no te mentiré al decir que Megaupload no infringía derechos de autor, lo hacía. Pero todo esto creó un efecto dominó en los sitios web que cuidaron lo que los usuarios subían o enlazaban, convirtiéndose a la vez en censores lo que te da inseguridad ya que además las empresas proveedoras de Internet debían controlar la información que manejabas previniendo que estuviera sujeta a copyright, imagínate, una pérdida total de la privacidad. Aparte cayeron justos por pecadores, pues habían algunos que tenían archivos propios en Megaupload y aún así los perdieron,. Luego de ello un grupo de hacktivistas llamados Anonymous comenzaron un ataque a los sitios que apoyaban la ley SOPA, y más de 10.000 personas se unieron para dejar fuera de servicio algunas páginas. Pero no todo quedó allí, ciertos Gobiernos y Grupos Corporativos, como la Industria de la Música y la de cine siguieron insistiendo en sus políticas que vulneraban los derechos de los internautas.
Aún la SOPA no se enfriaba cuando ya se estaba firmando el ACTA, un Acuerdo Comercial Antifalsificación, suscrito por países Europeos y Asiáticos, y por supuesto por Estados Unidos. La presión de las corporaciones y este último país propagaron esta modalidad de legislación por el mundo, España a pesar de tener su Ley Sinde también se adhirió al ACTA.
Por uno y otro lado se estaba vulnerando a Internet y poco a poco llegábamos a un mundo sin libertad de conocimiento.
Mientras Estados Unidos hacía respetar sus tratados de libre comercio, especialmente en los artículos relacionados con la propiedad intelectual y el Derecho de Autor. Chile, quien lo había firmado años atrás, se vio obligado a reforzar sus medidas policiales y judiciales contra la piratería, ya en Febrero del 2011 le había llegado de parte de la Alianza Internacional por la Propiedad Intelectual un documento donde denunciaban los insuficientes esfuerzos de nuestro país por combatir la piratería, haciendo alusión a los estándares que debían respetarse y asumir al firmar el tratado de libre comercio.
Ya en Chile se había tratado de crear una legislación contra la piratería, el año 2009, pero había fracasado ya que era invasiva, y bajo el pretexto de la propiedad intelectual se censuraba cualquier sitio y se amenazaba al usuario final con eliminar su conexión. Los políticos, nuestros políticos, ante la presión por el tratado de libre comercio y por otros intereses, se reunieron a puertas cerradas y promulgaron una ley en un tiempo récord, que al igual que en todo el mundo se hicieron más restrictivas en torno a la propiedad intelectual, siendo que deberían haber permitido compartir las creaciones con derechos de autor, siempre y cuando se reconociera al autor de dicha obra y no se estuviera lucrando, pero en fin.
Chile, ya estaba siguiendo los pasos pero por el camino equivocado.
Por su parte Anonymous atacó ya no con miles, sino con cientos de miles en una World War Web a una escala nunca vista, pero al igual que en el libro La Caza de Hackers, de Bruce Sterling , que te avisó de inmediato no se puede descargar, con este Internet como el de ahora no se puede. Bueno, como te decía, al igual que en el libro, las fuerzas policiales de cada país buscaron a los cabecillas y algunos involucrados en los ataques, infundiendo el miedo, ya que prácticamente todos los sistemas de rastreo y monitoreo de Internet se destinaron en detectar para apresar a los ciberactivistas.
El miedo y el temor se apoderó de los internautas, miedo a compartir, a colocar un link, a descargar, a que sus mensajes y conversaciones pudieran estar monitoreadas. Incluso yo era un criminal por portar en mi reproductor canciones en formato MP3 siendo que no las había comprado.
El portal de videos Youtube, que en su momento alcanzó los 4.000 millones de reproducciones diarias, ya solamente compartía videos propios de los internautas, y sin ninguna melodía o canción que tuviera copyrigth, y las empresas de música y cine solamente colocaban los videos que querían de acuerdo a sus intereses comerciales. Ya no aparecieron figuras talentosas que mediante un cover se hacían conocidas y eran reclutadas por la industria musical, ya que para hacer un cover había que utilizar una canción, que seguramente tenía copyrigth y por ello tenían que pagar una cantidad no menor.
Por Facebook ya no se podían insertar enlaces a videos o fotografías o música, por estar protegidas por propiedad intelectual, en twitter pasaba lo mismo. Ya estabas infringiendo la ley si dedicabas un video con una canción que estaba protegida, por ejemplo, cuándo utilicé la canción Chiquita Mía de Álvaro Torres para hacerte un video con tus primeras fotos ya era un cibercriminal. (éste no es el video que hice, por si acaso,
)
Había surgido una inquisición digital, en forma de leyes extremistas que juzgaban a quienes cometían delitos contra la propiedad intelectual, y que tal como en la caza de brujas, solamente bastaba con ser sospechoso para que las penas fueran aplicadas. E Internet, que era un mundo nuevo, de información, de comunicación, de cultura, de entretenimiento, se transformó en un mundo de temor, de monitoreo, de control, de intereses económicos y políticos, donde el usuarios final, el internauta, no tenía libertad de expresión, ni voz, en definitiva, estaba censurado.
- Papá, pero no hubo forma de evitar todo esto? Me hubiese gustado conocer Internet como lo fue en tu tiempo, y no el de ahora, restringido, muerto, sin vida, con información manipulada. Me imagino descargando alguna canción de un grupo musical emergente, un artículo de algún visionario, una película que no he encontrado por ninguna parte, o ver el capítulo de una serie que me perdí.
- Amor, se pudo haber evitado – Dije, mientras mi mirada se perdía a lo lejos, rememorando un ciberespacio diferente, libre, sin censura.
Este podría ser el futuro de Internet.
El 26 de Enero mi hija acaba de cumplir 5 meses, se llama Constanza Javiera, y así como no deseo entregarle un mundo mermado en lo medioambiental, y en lo valórico, tampoco es mi intención que conozca un Internet diferente, uno mejor, por supuesto, pero no uno restringido y manipulado por intereses que no comparto.
Como Internautas no podemos cerrar los ojos y al abrirlos creer que nada ha pasado, de nosotros depende que lo especial de este mundo virtual se mantenga, que lo creativo perdure. El tema de la piratería es algo que se debe normar, pero no afectando la libertad de Internet, las leyes deben adecuarse a los tiempos, y a la forma en que las personas utilizan la tecnología para acercar la cultura, transmitir información y cómo ella es compartida en esta Red, nuestra Red.
Comentarios
a marcadores muy bueno el articulo en un momento se me sale una lagrima
Las discográficas, los cantantes, los escritores, los cineastas, etc, siguen siendo ricos con lo que hacen, a pesar de Internet. ¿Por qué proteger a unos pocos para que se hagan más ricos? Esto no tiene que ver con protección a los derechos de unos pocos, esto tiene que ver con miedo de ciertos poderes a perder el control y que la humanidad comience despertar y a descubrir cómo hemos sido manipulados con, esencialmente, la televisión. Nos mienten con cada noticia. Internet las desmiente y eso no está siendo conveniente. Pero el mundo está cambiando y ya ninguna ley nos quitará la libertad que como humanidad hemos ido recuperando. Gracias por tu artículo, Javier. Cada aporte nos va despertando más y más.
Excelente articulo...como le comente a un amigo, con esto de la ley SOPA..mas facil es cometer un delitom como robar, matar, violar que descargar una cancion, ver una serie de tv o unaa pelicula en linea...lo que me pregunto es que paso con eso de poder descargar un contenido y poder mantenerlo por 24 hrs y si no lo compras debias borrarlo...se elimino esta condicion?
saludos
Gracias Miguel por el comentario. Y concuerdo contigo respecto a la penalidad en estas leyes, tu puedes asesinar al artista, al músico, y recibirás una pena menor que se daría por descargar, por allí veía una imagen donde se tomaba como ejemplo a Michael Jackson, por darle muerte le dieron una pena insignificante mientras que al que descargó su música lo pondrán tras las rejas varios años más.
Ahora, en Internet existe la Gestión digital de derechos, o DRM por sus siglas en inglés, y ello se refiere a las tecnologías de control de acceso impuestas o implantadas para proteger el copyright. LOs programas computacionales pueden ser freeware, sharewere o Adware, en este caso el sharewere viene con limitaciones o por períodos de prueba (30 días), la música se descarga y se paga (cuando es por medios "legales") y los libros tienen implementado este sistema de DRM, donde no es posible copiarlos o imprimirlos, y se asocian al dispositivo que utiliza la persona que lo adquirió. Bueno, pero como sabes todo es vulnerable, de hecho en la música se ha evitado utilizar este sistema DRM. Incluso el año pasado Amazon publicó que iba a lanzar el arrendamiento de libros, ahora no he leído el cómo lo harían, bueno, ellos tienen un dispositivo propio para la lectura.
No estoy enterado acerca de descargar un contenido por 24 horas, lo encuentro muy poco tiempo, ahora, cómo se controlaría el que se borrara. Deben crearse alternativas que permitan que Internet no sea limitado, que no se destruya, van a surgir ideas, estoy seguro.
Saludos.